Queremos solamente agricultura biológica,
porque es la naturaleza que dicta sus reglas.
El principio
guía de cada acción nuestra es: "observar
escrupulosamente los ciclos naturales de la campiña
". Aplicamos la rotación de los cultivos para
respetar las exigencias del descanso del terreno y de la necesidad
de regenerar las substancias nutritivas.
Adoptamos los sistemas más naturales para el abono
introduciendo animales sobre los terrenos, después
de cada ciclo reproductivo y también ovejas, ocas,
cerdos de los granjeros de los alrededores, obteniendo de
parte de todos ellos, como ganancia, animales en lugar de
dinero y que, después de concordar previamente, todos
nuestros partners que adquieren una o más cuotas de
la granja a distancia, pueden a su vez,obtener carne de cordero,
salame de cochinillo y de oca.
El pastoreo de estos animales es extraordinariamente eficaz
para las futuras cultivaciones, no existe diservante o abono
industrial más eficaz del pacer de la oveja, del escavar
de las ocas y los patos, y del hozar de los cerdos, la presencia
de ellos sobre el terreno recrea un equilibrio extraordinario
que consiste en obtener productos fuera de lo común.
El ciclo de reproducción
sustancialmente se articula en el cultivo del trigo, cebada,
farro y yerba médica en una parte de la superficie
de la granja, que al año sucesivo obligatoriamente
será cultivado con legumbres y el sucesivo con plantas
como girasol, sus arbustos una vez recogida la semilla, son
enterrados para que cedan al terreno sustancias nutritivas.
Después de cada cosecha pastan las ovejas pisando el
terreno y el depósito de sus escrementos lo abonan,
de la misma manera sucede con el sucesivo ingreso de las ocas
(integran el terreno, asportando yerbas e insectos inútiles
y nocivos para la cultivación), por último tocan
a los cerdos que completan el abono y eliminan ulteriores
insectos y formas vivientes dañosas para los cultivos.
Gracias a la alimentación natural, las carnes de estos
animales son excepcionales.